¿Predecir el riesgo de suicidio mediante un análisis de sangre?

NEUROLOGÍA

Algunas estimaciones sitúan en torno al millón la cantidad de personas que se suicidan cada año en el mundo. El suicidio es por tanto un drama muy extendido, y sería bueno poder reducir esa cifra.

Se ha descubierto un conjunto de biomarcadores de ARN en la sangre que podrían ayudar a identificar a alguien que esté en riesgo de suicidarse.

El equipo del Dr. Alexander B. Niculescu III, profesor de psiquiatría y neurociencia médica en la Escuela de Medicina de la Universidad de Indiana, en Estados Unidos, ha comprobado que los biomarcadores están presentes a niveles significativamente altos en la sangre, tanto de pacientes con trastorno bipolar e impulsos suicidas, como en un grupo de personas que acabaron suicidándose.

En consecuencia, los autores del estudio creen que dichos biomarcadores podrían servir para que mediante un análisis de sangre se tuviera la oportunidad de captar una señal de alarma temprana de alguien que esté en un alto riesgo de ejecutar un acto de suicidio impulsivo.

Durante un periodo de tres años, Niculescu y sus colegas hicieron un seguimiento de un grupo extenso de pacientes a quienes se les había diagnosticado trastorno bipolar. El seguimiento incluyó entrevistas con los pacientes y la toma de muestras de sangre una vez en cada periodo de entre tres y seis meses.
El Dr. Alexander B. Niculescu III. (Foto: Universidad de Indiana)

Los investigadores llevaron a cabo diversos análisis de la sangre de un subgrupo de participantes cuyas declaraciones mostraban que habían experimentado un dramático cambio, desde la situación inicial de no albergar pensamientos suicidas, hasta una situación posterior caracterizada por sus fuertes intenciones de suicidarse.

En la sangre de estas personas, los investigadores identificaron diferencias en la expresión de los genes entre el estado con pocos o ningún pensamiento suicida y el estado donde las ganas de suicidarse eran notables. Se sometió dichas diferencias en la expresión de genes a un análisis genómico que ayudó a identificar los mejores marcadores.
Luego, para validar sus hallazgos, y trabajando con la ayuda de un centro forense local, donde se investigan las causas de fallecimientos que no estén del todo claros, los autores del estudio analizaron muestras de sangre de personas que se habían suicidado. Y encontraron que la presencia de algunos de los mismos marcadores máximos era significativamente alta.

Por último, los investigadores analizaron los resultados de las pruebas de sangre de dos grupos adicionales de pacientes y constataron que los altos niveles de los biomarcadores en la sangre estaban correlacionados con las futuras hospitalizaciones derivadas de intentos de suicidio.

Aunque el Dr. Niculescu confía en la validez de los biomarcadores, reconoce que una limitación en las conclusiones del trabajo es que los sujetos estudiados en esta primera investigación eran todos varones, por lo que no puede descartarse que haya algunas diferencias derivadas del género. Habrá pues que investigar más en este campo para validar debidamente los hallazgos.


22.09.2013 | ENTREVISTA A CARLOS MARTÍNEZ, UNO DE LOS MÁXIMOS REFERENTES EN SUICIDOLOGÍA DE LA ARGENTINA

"El suicidio es previsible y prevenible"
 La tasa de este tipo de muertes creció, en el mundo, un 60% en los últimos 50 años. Y lo habrá hecho otro tanto cuando llegue 2020. ¿Cómo es el proceso que puede concluir en lo que este especialista llama "un acto de comunicación trágico y terrible"?
La muerte pactada de la mediática Lily Süllös y su hermano. La de la ignota Silvia, que se quitó la vida un mes después de que lo hiciera su hijo. Las de los adolescentes de Villa Gobernador Gálvez, Vera, General Las Heras, Rosario de la Frontera, que concitaron la evanescente atención de la prensa. Los decesos premeditados que acontecen, ahora, en innúmerosos lugares de la Argentina. ¿Qué lleva al sufrimiento humano a dar origen a la autodestrucción? Pese a saber, o precisamente a causa de ello, que para el suicida suele no ser relevante que su acto sea descifrado, Carlos Martínez lleva años desentrañándolo. Desde la academia y en el territorio. Psicólogo; autor de publicaciones y protocolos de atención; a cargo del Subprograma de Intervención en Crisis y Rehabilitacion Psicosocial, de la provincia de Santa Cruz, este suicidólogo entiende que, debido a su complejidad y multicausalidad, frente al suicidio no existen definiciones eficaces per se. Aun así, desde Río Gallegos, donde reside y es un referente nacional en la materia, afirma que "el suicidio es previsible y prevenible".

–Existe un viejo axioma periodístico que privilegia no dar cuenta del suicidio. Y, salvo contadas y morbosas excepciones, se cumple. Informar o no, ¿qué deberían hacer los medios?

10 de septiembre Día Internacional para la Prevención del Suicidio


Educación y Salud: Responsabilidades Compartidas

Titulo: La prevención del suicidio

Introducción:
¿El suicidio es prevenible?
Factores Protectores
Resiliencia
Conclusión  
Bibliografía consultada - Sitios Web de importancia


Introducción:
Partiendo desde el eje temático que hoy nos convoca, "Educación y Salud, responsabilidades compartidas", considero atinado referirnos a la problemática social de la muerte por suicidio. Aflictivo y caro para los catamarqueños que venimos sufriendo en carne propia esta problemática.

En líneas generales las organizaciones dedicadas al estudio de la misma, apuntan al Trabajo en Equipo de distintos Sectores de la Comunidad: Docentes, Trabajadores de Salud, Actores y Comunicadores Sociales, entendiendo que es una de las estrategias más acertadas al tratar sobre la prevención de un flagelo que nos ataca desde diferentes ángulos. A lo cual adhiero y amplio, considerando que el lector también debería incluirse cómo parte de la Solución, ya que involucrarnos o no, de igual modo, el suicidio siempre nos afecta.

Abordar este tema desde el Sector de Educación favorece las posibilidades de eficacia en la prevención del suicidio porque, justamente nos ofrece la posibilidad de desvirtuar tantos mitos o creencias que vienen a obstaculizar, o peor aún, vienen a afianzar  la sensación de frustración colectiva - "todo está perdido" – lo cual, no nos permite avanzar en la construcción de una vida más pasable, o como dice mi profesor, una Vida más vivible. (Lic. Carlos Martínez) 

Existen tantos juicios o creencias asociadas al suicidio y arraigadas en la sociedad que se tornan en el principal obstáculo para la prevención; como por ejemplo, tomemos una de esas "creencias": Hablar o preguntar a una persona,  sobre su pensamiento de quitarse la vida,  puede que lo  intente. Nada más lejos de la realidad: porque justamente cuando más agobiado y doblado por las circunstancias de la vida se encuentra, es cuando más necesitas DECIR o gritar aquello que punza y duele desde el alma hasta el centro de tu pecho.

Guiado por el prejuicio social, esta persona en lo que cree es, que nadie puede entenderle (te), que nadie puede ayudarle (te). No hablar es lo nocivo ¿Quién querrá escuchar? ¿Quién podría escuchar sin emitir juicios de valor sobre su pesar? La respuesta es simple, cualquiera de nosotros que no se encuentre en las sombras de la ignorancia.

Entonces, ahora sabemos que el "no hablar" propicia - como caldo de cultivo - la gestación y el inicio del pensamiento viciado. Que gira y gira en la intimidad de la cabeza y con cada giro se intoxica cada vez más de angustia, de dudas, de miedos y de confusión: vivir o morir, (cuál de las dos duele menos)

Desde allí lo único que se busca es dejar de sufrir, es terminar con este espacio de dolor, de puertas cerradas, de personas ocupadas, que terminan llevando a quien lo padece a la creencia de que en la otra vida y después de la muerte podrá “vivir mejor”, "ser feliz". En este momento no se ve a la muerte como lo que es en realidad: la nada absoluta, el fin y sin posibilidades; acá, "morir" pasa a convertirse en la puerta de salida más rápida.

Cambiar esta creencia o mito y permitir a la persona expresarse es permitir que sea "la palabra" y no "el acto". (Acting out) Es liberar esa presión para que pueda airear el pensamiento, permitiendo reiniciar en busca de una nueva posibilidad de solución o ayuda, para salir de este espantoso lugar.

Entonces, es acá donde las Responsabilidades deberían ser Compartidas. Entre todos los que conformamos una Unidad en Común: la Comunidad. Y, comenzar cambiando nuestro sistema de creencias y rever esta manera de pensar, si lo que buscamos es prevenir.

Y trazarnos como objetivo primordial: examinar, críticamente, nuestro pensar, decir y hacer. Que las tres acciones, se encuentren emparentadas con lo Vital.
Con todas las implicancias que conlleva lo Vital, sabernos que:

  • Nos señal como  modelo del Otro.
  • Otro que existe en mi vida, nos mira y nos imita.
  • "Copia" que, a la larga, siempre me afecta.
  • Que nos obliga a mantener esta actitud aún en las peores adversidades.
  • Por último, la responsabilidad de educar con el ejemplo.


¿Se puede prevenir el suicidio?
Al tener oportunidad de exponer sobre la prevención del suicidio, las personas preguntan si realmente creo que se puede prevenir. Y ¿cómo hacerlo?

Analizando que prevenir refiere a  preparar y disponer con anticipación las cosas necesarias para un fin determinado.  Y con respecto a la temática que nos ocupa, prevenir el suicidio, debería ser - advertir anticipadamente todo aquello que nos predisponga a la idea de terminar con “esta” vida.  

El Referente del Programa SUPRE de la Organización Mundial de la Salud, José Bertolote, considera de importancia el conocimiento de los factores socioculturales específicos de cada lugar, para el desarrollo de programas de prevención del suicidio eficaces. (Bertolote, 2004) Porque, desde nuestro posicionamiento podremos observar todo aquello que propicia el riesgo en esta ciudad, con este pensamiento (pesimista - optimista), con lo cotidiano de la vida en la  comunidad, advirtiendo el riesgo y fortaleciendo factores de protección.

Psicología Positiva por quién dice ser "un gran pesimista"

CARGO: Director del Centro de Psicología Positiva. Autor de ‘La felicidad auténtica’.
EDAD: 64 años.
FORMACION: Doctor en Psicología por la Universidad de Pensilvania.
CREDO: El potencial de la psicología para incrementar la felicidad individual y colectiva.
AFICIONES: El ‘bridge’ y la jardinería.
SUEÑO: Que los gobiernos potencien el nivel de satisfacción vital de los ciudadanos.
A primera vista, Martin Seligman es un hombre serio, muy serio, de una seriedad casi inquietante. Buscamos en su despacho de la Universidad de Pensilvania en Filadelfia algún objeto sonriente que sirva para aligerar la foto y romper el hielo, pero él mismo nos disuade diciendo que ése en un modo de «trivializar el mensaje», que prefiere mostrarse tal cual es, antes que decir «cheese» («queso») con una sonrisa engañosa y forzada. Luego resulta que sonríe, pero de un modo muy distinto a esa sonrisa facilona y superficial de sus paisanos. Sonríe seriamente o a la europea, por así decirlo. Lo hace con el rigor que cabe esperar de un científico que se ha empeñado en descomponer la esencia de la felicidad para poder medirla y multiplicarla. Durante gran parte de su carrera se dedicó a lo que la mayoría de los psicólogos: el estudio de los traumas, los trastornos y las miserias del ser humano. De la «desesperación» pasó al «optimismo», y de ahí a La Felicidad Auténtica (Ediciones B), que se convirtió en bandera de la psicología positiva, la rama más pujante de una ciencia renovada que él mismo impulsó como presidente de la American Psychological Association. Pesimista y circunspecto por naturaleza, Seligman -64 años y siete hijos- confiesa haber encontrado la felicidad fluctuando entre un trabajo que le apasiona y una familia que le arropa, más la jardinería, las partidas de bridge por internet y el cuerpo a cuerpo con sus alumnos predilectos.
¿Se considere usted extremadamente feliz, muy feliz o bastante feliz?
Dejémoslo en bastante feliz…
Cuando al vaso está por la mitad, ¿lo ve medio lleno o medio vacío?

IV Congreso Nacional sobre Suicidologia


IV Congreso Nacional sobre Suicidiologia
I Jornada de Suicidología de la UCA
el 14 y 15 de Septiembre de 2007
Auditorio San Agustín - Universidad
Católica Argentina - Puerto Madero
- Buenos Aires - Argentina
Titulado:
La prevención del suicidio: Responsabilidad y Compromiso
La presencia de AAFASU con la Sra. Presidenta Alejandra Pasetto y la Sra. Secretaria Julia Herrera (en la foto) al inicio de la jornada